10 ago 2013

Marja Kanervo: "El arte no tiene que durar para siempre"

"El arte no tiene que durar para siempre", opina la artista finlandesa Marja Kanervo, conocida por sus obras con fecha de caducidad, que duran sólo hasta el final de la exposición. Kanervo recurre a menudo a materiales reciclados y restos orgánicos como plumas de distintas especies. Entre la colección que muestra este verano el Kiasma, el Museo de Arte Contemporáneo de Helsinki, figura una curiosa selección de pelo humano de distintos tonos. A sus obras no hay que buscarle un significado, explica la artista, sino recrearse en ellas y en las sensaciones que evocan.

Obras de Marja Kanervo, Kiasma, Helsinki.
C. GALLARDO
  
Jouko Lehtola (1963 - 2010) comenzó su carrera fotografiando bandas de música y sus seguidores, jóvenes que asistían como público a conciertos y festivales. Muchos de ellos posaron para Lehtola mostrando sus cuerpos semidesnudos cubiertos de tatuajes. Cuando en 1998 el hijo de su pareja murió tirado en el portal de un bloque de viviendas por una sobredosis de heroína, el artista dio un giro a su obra y nunca más volvió a fotografiar personas. En su lugar, comenzó a tomar imágenes de espacios aparentemente poco interesantes, como las escaleras de un portal o los retretes del centro comercial Stockmann, sitios neutrales que no ofrecen ninguna pista de lo que pasó allí. Lo que Lehtola estaba retratando en realidad eran los escenarios de muertes por sobredosis de esa sustancia, cuyas direcciones obtuvo de la policía. Las fotografías se agruparon bajo el título "End of Innocence" (Final de la inocencia) y se exhiben en el Kiasma hasta el 18 de agosto, junto a otras de sus colecciones que llegaron a la galería poco después del fallecimiento de Lehtola en 2010, víctima de un cáncer.

"Era la primera oleada de muertes por heroína. Las noticias informaban de ello como si fuese algo desgraciado y desde un ángulo de blanco o negro, pero yo sabía que muchos heroinómanos hacían un gran esfuerzo por mantenerse limpios. Quería mostrar que los hijos del Estado del bienestar estaban muriendo ahí mismo, en tu escalera, en los baños del cine y en el retrete del Stockmann", explicó Lehtola en su momento.

Fotografía de Jouko Lehtola, colección "Finnish View".
En 2002, un artículo del periódico volvió a llamar su atención. Una niña de nueve años había muerto en un accidente de coche en Helsinki. El periódico recogía las declaraciones del conductor del vehículo, quien poco después llamó a la redacción para quejarse de que el periodista se había equivocado de modelo de coche, que el vehículo siniestrado era en realidad mucho más caro. Desde entonces, Lehtola comenzó a fotografiar coches destrozados en accidentes de tráfico, retorcidos y aplastados de todas las formas imaginables. Era su forma de protestar contra la "gran carrera de oro de Finlandia", unos años en los que muchos finlandeses viajaban a Alemania para comprar coches de lujo a un precio más ventajoso. "Todos los periódicos recogían estos peregrinajes, como si fueran lo más importante de nuestra vida", se lamentó el autor. 

Niña descubre la galería superior del Kiasma, Helsinki.
C. GALLARDO
Las paredes de la siguiente galería están recubiertas desde el suelo hasta el techo de los dibujos en tinta negra del artista rumano Dan Perjovschi, reflexiones sobre política nacional e internacional, economía, preocupaciones sociales o acontecimientos recogidos por los medios. En total, 365 dibujos realizados entre 2006 y 2010 que se exhiben por primera vez bajo el título "Repertoire - A Five Year Plan" (Repertorio - Un Plan de Cinco Años).

"Repertoire - A Five Year Plan", Dan Perjovschi, Kiasma, Helsinki.
C. GALLARDO

Eija-Liisa Ahtila es una artista finlandesa cuya obra multimedia -sobre todo vídeos y fotografías- aborda la construcción y destrucción de la identidad, y los problemas mentales. Algunos de sus vídeos muestran momentos de fragilidad psicológica de distintos personajes, que oyen voces o están a punto de sufrir un brote psicótico. La colección "House" (Casa) se compone de cuatro esculturas, cada una elaborada con un material diferente, que reconstruye el interior de distintas viviendas. La idea que subyace en ellas es mostrar la desintegración de las casas como metáfora de la disolución de la mente. El público puede sentarse, introducir la cabeza en la propia obra y observarla desde dentro. 

Obra de la colección "House" de Eija-Liisa Ahtila, Kiasma, Helsinki.
C. GALLARDO

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